sábado, 18 de septiembre de 2010

plAnes de la Revolucion

1.- Plan de Ayala, formulado por Emiliano Zapata el 25 de noviembre de 1911, en el que desconoció al gobierno del presidente Francisco I. Madero, a quien acusó de traicionar las causas campesinas.


2.- Plan de Guadalupe, proclamación firmada en la hacienda de Guadalupe, en Ramos Arizpe, Coah., el 26 de marzo de 1913 por Jacinto B. Treviño, Lucio Blanco y Francisco Sánchez quienes repudiaban al gobierno golpista de Victoriano Huerta acusándole de traición contra Francisco I. Madero.



3.- Plan de San Luis, plan promulgado por el líder político mexicano Francisco I. Madero, presidente del Partido Nacional Antirreeleccionista, desde San Antonio, Texas. Las copias del Plan de San Luis llegaron a la Ciudad de México el 18 de noviembre de 1910.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Guerra Subterranea!!!

Los túneles se han usado a lo largo de la historia como refugios, vías de escape, de contrabando, de tráfico de esclavos y de salvación.
En la época del Imperio Romano, los cristianos se refugiaban en las llamadas “catacumbas” para escapar de las persecuciones. Algunos de estos túneles secretos llegaron a tener 10 kilómetros de largo y aún hoy se conservan algunas inscripciones referidas a los ritos que practicaban mientras se escondían de los romanos.
Siglos después, cuando los españoles conquistaron lo que más tarde se denominó “el territorio argentino”, los adelantados fueron construyendo ciudades a lo largo de su camino. Además de la iglesia y la plaza principal, los edificios más importantes contaban con túneles para huir cuando llegaba el malón de indios cargados de flechas y dispuestos a acabar con el invasor.
El subsuelo de la ciudad de Buenos Aires esconde una red de túneles que fueron usados para el contrabando o —según se cree— para ocultar tesoros escondidos durante la época del Virreinato.
También bajo el centro de Londres hay un complejo de túneles que fueron construidos como refugios antibombas durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi atacó en forma constante a Gran Bretaña. También se utilizaron como base desde la cual los aliados ayudaban a los grupos de resistencia de los países ocupados por las tropas alemanas.
En la Guerra de Vietnam (1958-1975), una de las estrategias que usaron los vietnamitas para ganarle al poderoso ejército de Estados Unidos fue la construcción de más de 300 kilómetros de túneles que se convirtieron en pequeñas ciudades bajo tierra en las que llegaron a vivir hasta 10.000 personas y que conectaban las aldeas entre sí. Había habitaciones para dormir, cocinas y hasta instalaciones para brindar servicios médicos. El acceso a los túneles eran pequeños agujeros por los que podía pasar una persona por vez, y que se cubrían de vegetación para que no fueran descubiertos.
Un sistema similar usaron los guerrilleros del Hezbollah para resistir la ofensiva del ejército de Israel durante la guerra del Líbano (2006).
Los palestinos que habitan en Gaza, desde que comenzó el bloqueo israelí, han utilizado un sistema de túneles para contrabandear desde Egipto tanto medicamentos, combustibles y cigarrillos como armamentos.
El llamado corredor ‘Philadelphi’, en la región de Rafah, tiene una extensión de unos 15 kilómetros atravesados por cientos de túneles. Algunos son superficiales, otros mucho más profundos y de un ancho de hasta 20 metros por el que se pueden trasladar animales y motos. Allí se han refugiado los más importantes dirigentes de Hamas.
Es por eso que los túneles son el blanco más buscado por los persistentes bombardeos israelíes sobre la Franja de Gaza.

Asi fue la Guerra

La Gran Guerra –así se la llamó, por la magnitud del acontecimiento– resulta crucial en la historia contemporánea ya que, por primera vez, estallaba una contienda entre países industrializados. Fue una época de grandes ejércitos, pero sobre todo de naciones enteras, cuyos recursos se pusieron al servicio de la contienda. La resolución del conflicto, pronto se vería, llegaría no por la victoria militar según las artes de la guerra, sino por el agotamiento de alguna de las partes.

El año 1914 no es una fecha convencional y marca una nítida línea divisoria en la historia de Europa. La guerra cambió la civilización occidental, en un corte brusco y profundo, sin parangón. Cuesta encontrar otras coyunturas históricas con similar transformación en un periodo tan breve. Primera evidencia: hasta entonces las potencias europeas tenían un dominio indiscutible del mundo, pues la vitalidad económica de Estados Unidos carecía de la correlativa superioridad militar.

En 1918, los europeos, desgastados tras disputarse militarmente la primacía, quedaban relegados a un segundo nivel. Había cambiado profundamente el mapa de Europa. Desaparecieron cuatro imperios: el de Austria-Hungría, el Reich alemán, el Imperio ruso –aunque lo sustituyó un Estado que acabaría heredando los afanes imperiales– y el del sultán turco. La contundencia del acontecimiento suele llevar a suponer que su colapso era inevitable, pero fueron los sucesos bélicos los que provocaron su abrupto final. Surgieron nuevos Estados, pero se generaron problemas nacionales, por la complejidad étnica de sus territorios. La Gran Guerra gestó otra novedad histórica, que condicionaría el siglo XX: provocó en 1917 la Revolución Rusa. Nacía un nuevo modelo político, alternativo al capitalismo liberal. Hasta entonces se entendía que la modernización política y la superación de la monarquía tradicional conducían siempre a un modelo único: regímenes constitucionales de corte liberal. Con la toma soviética del poder, la aspiración a la propiedad pública de los medios de producción y el control estatal de la sociedad, tomaba cuerpo una vía alternativa, antes sólo una teoría revolucionaria.

Esto no sólo ocurrió en Rusia. En todos los países implicados hubo cambios en la organización política. El nuevo tipo de guerra, que implicaba a toda la sociedad, llevó a que el Estado se adjudicase nuevas funciones para encauzar la producción hacia las necesidades bélicas. Nació entonces un corporativismo de guerra, al tiempo que el Estado se fortalecía. Muchos de los nuevos conceptos serían irreversibles: quedaba atrás el liberalismo ortodoxo que concedía al Estado el único papel de asegurar la libre competencia.

Aumentó además el control político de la sociedad, para evitar disidencias críticas que cuestionasen el patriotismo. La libertad individual se vio restringida y se acentuó el autoritarismo incluso en los países liberales, pues los países militarizados lo subordinaron todo a la victoria. Tales rasgos no desaparecieron en los convulsos años que siguieron a la guerra, cuando las democracias pasaron por serios apuros. Se afianzó el Estado, pero también avanzaron los conceptos democráticos.

No valdrían ya las restricciones del voto, una vez que se había exigido a todos la cuota de sangre en la mortandad patriótica. Sería imparable el avance del sufragio universal, hasta entonces sólo en unos pocos países, e incluiría el voto femenino, tras la masiva incorporación de la mujer al mundo del trabajo por las necesidades bélicas. Entre 1918 y 1920 lo implantaron ya Irlanda, Polonia, Rusia, Alemania, Holanda, Suecia, Austria, Hungría, Checoslovaquia y, parcialmente, el Reino Unido.

Hubo también un decisivo cambio cultural. Con la Gran Guerra se quebró el optimismo que acompañaba a la cultura occidental desde la Ilustración, el convencimiento de que las sociedades progresaban en todos los órdenes. La guerra descubrió que persistían las brutalidades, como en los más negros periodos del pasado, en unas sociedades que se sentían cultas y civilizadas. La barbarie y la deshumanización seguían anidando en las naciones que encarnaban el progreso. Los avances técnicos se reinterpretarían después a partir de un realismo trágico.

El optimismo anterior a la guerra tenía alguna razón de ser. Hasta 1914, Europa había vivido una larga etapa de paz y prosperidad. Desde 1815, tras las guerras napoleónicas, ningún conflicto general había sacudido el continente. Es más: a partir de 1870, tras la guerra francoprusiana, no hubo ningún conflicto en suelo europeo, a no ser algunos en los Balcanes. Las relaciones entre las grandes potencias adoptaban la forma de la paz armada, pero, a comienzos del XX, podía pensarse que la paz era inherente al progreso técnico y económico. Algunas tensiones la hacían peligrar a veces, pero la acción diplomática lograba contener el estallido del conflicto. De ahí la sorpresa general cuando el atentado de Sarajevo desembocó en la conflagración. El crimen tuvo lugar el 28 de junio de 1914. Predominó la opinión de que todo quedaría circunscrito al polvorín de los Balcanes. Buena parte de los diplomáticos y responsables políticos europeos marcharon en julio de vacaciones. Los primeros días de agosto, el conflicto había arrastrado a las principales potencias europeas y se llamaba a la movilización militar.
La causa de la Gran Guerra ha sido una de las cuestiones históricas que más ríos de tinta ha hecho correr, desde que el Tratado de Versalles estableciese la culpabilidad de Alemania. La agresividad alemana contribuyó decisivamente al estallido del conflicto, pero éste se gestó por la rivalidad entre las grandes potencias. La enemistad entre Alemania y Francia –que, en 1870, había tenido que ceder Alsacia y Lorena a la primera– fue una constante. En último término, y sin desechar la influencia de las rivalidades económicas, el conflicto lo alentaron los nacionalismos. Éstos eran ahora sentimientos de masas, que compartían orgullos y rencores. Su identificación patriótica daba respaldo social a las políticas estatales de prestigio o de intereses.

En Europa se había construido un complejo sistema de alianzas, al que se ha responsabilizado de la situación que llevó a la guerra. Tal política creó un volcán capaz de arrastrar a la catástrofe, más allá de las voluntades de quienes tomaban las decisiones. Sin embargo, el sistema había sido el telón de fondo de la larga etapa de paz iniciada en 1870. Su impulsor, el canciller Bismarck, buscaba así la seguridad de la recién nacida Alemania, no tanto su hegemonía. Su principal objetivo, supuesta la hostilidad de Francia, era evitar que ésta lograra una posición de fuerza con pactos internacionales. Nació así una complicadísima trama de compromisos entre Estados con proyectos de beligerancia común, cuyas implicaciones sobrepasaban al control de cualquier potencia. Con todo, durante sus primeros veinte años, el sistema propició la estabilidad, sin que ninguna tensión amenazara seriamente la paz europea. Las cosas empezaron a cambiar hacia 1890, cuando el nuevo Káiser sustituyó a Bismarck. Para Alemania, el sistema de alianzas dejó de tener como norte la seguridad y se puso al servicio de su supremacía. Los temores que suscitaba en sus vecinos y su apuesta por un bloque central con Austria-Hungría e Italia llevaron a que en 1891-92 se aliaran Rusia y Francia, el gran temor de Bismarck. En 1904 se sumó Inglaterra, pese a su rivalidad histórica con los galos, pues el creciente poderío naval de Alemania hacía peligrar su hegemonía marítima. En estas condiciones, cualquier incidente podía provocar la guerra y ese incidente fue el atentado de Sarajevo. El estallido bélico fue una sorpresa, pero se había preparado minuciosamente durante décadas. Sin embargo, nada salió como previeron los Estados Mayores. No hubo en el frente occidental las batallas relámpago que habían pensado los mandos alemanes, ni fulgurantes movimientos, ni rápidas victorias; sólo una guerra de desgaste.
En las trincheras del norte de Francia se sucedieron las batallas con bajas inmensas y sin resultados militares significativos. En el frente oriental y los Balcanes, los vaivenes fueron mayores, en parte por la entrada de más países: Turquía, Rumanía, Bulgaria, Grecia, además de Italia frente a Austria. Tras la revolución de 1917, Rusia salió de la contienda, pero en Francia continuó el equilibrio de fuerzas. Los expertos militares no habían atisbado la profundidad de los cambios que las nuevas técnicas y el enorme potencial de fuego introducían en la guerra. La llegada de otras armas –aviones, submarinos, tanques o gases tóxicos– no desnivelaron la situación. Sí lo hizo la entrada de Estados Unidos en la guerra en 1917.
En el verano de 1918, la ofensiva aliada presagiaba el derrumbamiento del frente y, en los meses siguientes, pedían el armisticio Turquía, Bulgaria y Austria. El 2 de octubre, los mandos militares alemanes comunicaban al Reichstag que la victoria era imposible. El 11 de noviembre –dos días después de abdicar el Káiser–, llegó el armisticio, sin producirse la ocupación de Alemania. Así fue posible atribuir la derrota a una traición y a los demócratas que traerían la república.

La paz se negoció entre los vencedores y sus términos se comunicaron a Alemania. La conferencia de paz, reunida en Versalles, trató los Catorce Puntos de Wilson y se creó la Sociedad de Naciones, para garantizar la paz. Alemania fue humillada, con duras medidas y la obligación de onerosas reparaciones. Si la guerra fue un error, la paz permitiría que aflorasen los revanchismos alemanes. Combinada con las convulsiones de la posguerra, llevaba en su seno el germen para que se repitiese el conflicto a escala aun mayor.

Cuestionario....

·         ¿En que años se desarrollo la guerra?
                 1914-1918

·         ¿Por qué se agudizaron las contradicciones?
De lado a la lucha por los mercados y por tener posesiones

·         ¿Porque “la Gran Guerra” fue crucial en la historia?
Porque estallo por primera vez una guerra entre países industrializados

·         ¿Por qué las potencias Europeas eran superiores a Estados Unidos?
Porque Estados Unidos no se podía comparar a Europa en lo que respectaba a ejercito militar

·         ¿Que imperios desaparecieron al terminar la Guerra?
Austro Húngaro, El Rech- Alemán, El imperio Ruso

·         ¿Que otra novedad Histórica trajo “La Gran Guerra”?
Provocó la revolución Rusa en 1917, y con ella vendría un nuevo modelo político alternativo al capitalismo real.

·         ¿Que consecuencias trajo “La Gran Guerra” después de su terminación?
A) Cambios en la organización política
B) El estado se adjudico nuevas funciones para encausar la producción hacia las necesidades básicas
C) Decisivo cambio cultural
D) Liberalismo ortodoxo
E) Aumento el control político
F) Se acentuó el autoritarismo
G) Empieza la llamada “Paz Armada

·         ¿Qué la origino?
A)   El asesinato del heredero al trono del imperio Austrohúngaro
B)   Enemistad entre Alemania y Francia
C)   Nacionalismo
D)   Por el complejo sistema de alianza
E)   Por la formación de los dos bloques

·         ¿Qué desnivelo la situación de “La Gran Guerra” y permitió el derrumbamiento del frente?
La entrada de Estado Unidos, declina la guerra a favor de Inglaterra, Francia y Rusia

·         ¿Por qué se dio el asesinato del archiduque Francisco Fernando?
A)   El objetivo del Archiduque era renovar el sistema atrayendo a los esclavos de Eslovenia.
B)   Los partidarios decretan un gran estado esclavo del sur lo consideraron
C)   Los rusos jugaron un papel importante al apoyar a los esclavos del sur
D)   Serbia ayudo a los asesinos con armas y los traslado a Sarageo

·         ¿Cuáles fueron los dos bloques que participaron en “La Gran Guerra”
Imperios centrales o Triple alianza

·         ¿Qué produjo “La Gran Guerra” en el plano e ideológico?
El desmoronamiento de estructuras de poder Jerárquicas y Elitisticas que trabajaban por una transformación en la fisónoma de muchos estados Europeos

·         ¿Qué conflictos convergieron en “La Gran Guerra”?
- El conflicto Franco-alemán la tente desde 1871 por Alsacia y Lorena
- El conflicto Anglo-deman basado en la competencia económica colonial y naval
- El conflicto Austro-ruso, motivado por una competencia de hegemonía en el área de los valcanes 

Historia para que

Su campo es el pasado, concretamente en el pasado humano, desde el mas remoto y el mas reciente.Hay muchas definiciones de ella, como:
La historia es la ciencia de los hombres en el tiempo. examina el derecho humanoen las condiciones de su epoca, y la sucesion de estas.
La historia es la ciencia que estudia el origen y el desarrollo de la sociedad humana.
La histira vien entendida es la memoria social, merced actual se hace inteligible la vida precente.


La historia no es la simpleenumeracion de datos reunidos al azar: relata los hechos en su sucesion, mostrandoa las lkeyes que se sujetan. Precisamente adquiere su caracter de ciencia, y penetrar al campo de lo sujeto de la ley. No hay que conciderar que la ley historica pueda ser equibalente a la regla matematca, tanvien se les llama ciencias exactas.

La sociedad humana es un conjunto de individuos, y la histoira poe lo tanto, relata lo realizado por éstos. Su campo no es la descripcion o el estudio de la vida individual de algunas personalidades, sino que fija su atencion en los movimientos sociale. No excluye el examen de las pesonas, pero éstas deven ser encuadradas en la comunidad de la que forman parte.




La historia es la experiencia acumulada de la humanidad. El sabio, el investigador, el tecnico, el obrero, el campecino basan sus actividades en el conocimiento elaborado por muchas generaciones anteriores.
La historia es, asi ,un auxilar imprescindible para todo el que quiera entender la situacion actual de la humanidad en general y de algun pueblo en particular. Su conocimiento no sólo permite las actividades humanas, sino tanvien nos hace pocible examminar las causas de ésta. La histori es una base indispensable para siciologia, que tiene por micion investigar las formas de mejorar el funcionamiento de la sociedad humana.